En el oriente de Afganistán, la base aérea Bagram, fue objeto hoy de una multitudinaria protesta luego de que se conoció que soldados estadounidenses quemaron 4 ejemplares del Corán.
El hecho fue reconocido por el jefe de la Fuerza Internacional de Asistencia Y Seguridad (ISAF), John R. Allen, quien dijo que se ordenó una investigación al respecto.
La quema sucedió la madrugada de este martes, según denunciaron trabajadores del turno nocturno, quienes agregaron que al reclamar a los soldados estadunidenses el hecho, éstos dispararon y mataron a dos de los empleados.
Luego de difundirse la noticia cientos de fieles musulmanes acudieron a las afueras de la base de Bagram para reclamar la quema, cuyos motivos o circunstancias no fueron precisados, indicó un reporte del sitio noticioso Pajhwok Afghan News.
Los manifestantes, que incendiaron un puesto de control a la entrada de la base, también bloquearon la carretera que une las ciudades de Kabul y Jalalabad.
Allen, por su parte, emitió un comunicado en el cual indicó que había ordenado una investigación sobre el presunto uso indebido de materiales religiosos islámicos, entre los cuales figuraban las copias del Corán

