El 11 de septiembre de 2001 un atentado terrorista desestabilizó al mundo; 3 aviones se impactaron contra importantes centros de poder de Estados Unidos, y 2 de los edificios más altos del mundo se vinieron abajo.
Las Torres Gemelas, que conformaban el principal complejo financiero de Nueva York, fueron inauguradas en 1973; habían sido diseñadas en 1966 por Minoru Yamasaki, y cada una de ella tenía 110 pisos y medía 417m de altura.
El lugar que ocuparan las Torres Gemelas es territorio sagrado para los estadounidenses. El proyecto de reconstrucción de este espacio es, además de una obra arquitectónica, un homenaje a las víctimas y un símbolo de la recuperación del país después del atentado.
El complejo que remplazará a las torres gemelas será completamente diferente y utilizará una arquitectura que toma en cuenta el medio ambiente y los medios de transporte, pero sobre todo, la seguridad. Es un proyecto que más que recordar un ataque quiere mirar hacia un futuro prometedor para el país.

Zona Cero
Al área que ocupaba el World Trade Center se denominó Zona Cero, y actualmente tiene una superficie de 6.4 hectáreas. El proyecto estará compuesto por 4 torres, un museo y un parque de la memoria.
Habrá dos grandes estanques, cada uno de 60 m de ancho y 10 de profundidad y, a los costados de los muros, una catarata de agua caerá permanentemente. Una cinta con los nombres de las casi 3.000 víctimas, grabados en bronce, rodeará los estanques; esto se conoce como el National September 11 Memorial & Museum.
El responsable del memorial es el arquitecto israelí-estadounidense Michael Arad, quien se encontraba en la Torre Norte durante los atentados.
A 10 años de los ataques, se sigue encontrando restos de las víctimas, aunque la mayoría de los cuerpos permanecerán para siempre en la Zona Cero.


