El 2 de octubre de 1968 México quedó marcado. Cientos de estudiantes vivieron una represión militar como nunca habíamos visto. Y México no lo olvida.
En ActitudFEM queremos recordar a las víctimas, a sus familias y a sus ideales. Murieron estudiantes de preparatoria y universidad, chicos como nosotros, como nuestros hijos.
Sin juzgar a nadie, les presentamos los hechos como los recuerda la historia. A 47 años, las autoridades siguen sin encontrar culpables. A final de cuentas, la culpa no es de nadie. Malas decisiones, “buenos” motivos para tomarlas.
Los hechos
El 22 de julio de 1968, un incidente entre estudiantes de la vocacional 2 del Instituto Politécnico Nacional y de la preparatoria Isaac Ochoterena (de la UNAM), terminó en pelea. La situación entre ambas instituciones se agravó a tal grado que intervinieron algunos policías.
Las trifulcas continuaron entre estudiantes, quienes se sintieron atacados por los cuerpos policiacos. Entre el 26 y el 29 de julio varias escuelas realizaron un paro de labores en protesta por las acciones de la policía.
El 29, la Prepa 1 en San Ildefonso fue allanada por el ejército, destruyendo una puerta del s. XVIII con un disparo de bazuca. La violencia había aumentado de nivel; varios estudiantes fueron encarcelados.
El 30 de julio, Javier Barros Sierra, rector de la UNAM, condenó los hechos e izó la bandera mexicana a media asta. Pronunció un discurso a favor de la autonomía universitaria y exigió la libertad de los presos políticos (estudiantes de la prepa 1). El conflicto ya había tomado tintes políticos.

